Campeonato
'Majo' Marín: carácter, estrategia y fe para conquistar Augusta
La colombiana construyó su histórico triunfo en el Augusta National Women’s Amateur con decisiones clave, temple en Amen Corner y una convicción inquebrantable en su proceso.
Fotografía: Augusta National Golf Club
María José Marín no solo ganó en Augusta National. Lo hizo entendiendo el campo, resistiendo los momentos límite y tomando decisiones que marcaron la diferencia en el escenario más exigente del golf mundial.
Su ronda final de 68 (-4) para un total de -14 no fue un camino sin obstáculos. Por el contrario, estuvo marcada por momentos de tensión que exigieron lo mejor de su carácter competitivo.
Uno de ellos llegó en el hoyo 10, según contó en la rueda de prensa posterior, a la que atendió como la nueva reina de Augusta,
“Siento que la decisión más difícil del día fue en el hoyo 10. No pegué para nada bien el segundo tiro, el tercero tampoco, y viendo lo que estaba pasando atrás sabía que tenía que hacer algo… Y bueno, salir con tres pares de Amen Corner fue la mejor decisión”.
Ese paso por Amen Corner (11, 12 y 13) terminó siendo determinante. En un tramo históricamente decisivo, Marín eligió inteligencia sobre agresividad y sostuvo su ventaja con madurez.
Augusta se gana también desde la cabeza
El Augusta National Golf Club no perdona la improvisación. Y Marín lo jugó como se debe: con estrategia.
“La estrategia estuvo nítida para los dos campos. Para Augusta hicimos una planeación de cómo atacar las banderas, es un campo en el que no se le puede tirar mucho a la bandera, hay que ser inteligente”.
Sin embargo, también hubo espacio para la intuición. Y ahí apareció uno de los golpes del día.
“En el hoyo 13 hice un cambio más por instinto… tenía la adrenalina a tope. Generalmente se me dificultan los tiros con la bola arriba de mis pies, pero no pensé en eso… dije ‘esto va para green’ y se quedó ahí”.
Ese equilibrio entre disciplina y riesgo fue parte del sello de su victoria.
Los “milagros” de Augusta
Como toda gran historia en Augusta, también hubo momentos que rozaron lo improbable.
“De esos milagros pasaron muchísimos hoy. El primero fue en el hoyo 1… mi driver se fue por la izquierda y coger el green desde ahí es bastante complicado. Pasar ese hoyo con par fue clave”.
A partir de ahí, la colombiana construyó una ronda sólida, incluso en los momentos más complejos.
“Salir con tres pares de Amen Corner fue la mejor decisión”.
Un triunfo con raíces profundas
Más allá del trofeo, el momento también fue de memoria y gratitud.
“Es muy difícil agradecer a solo una persona… pero diría que mi papá, el que me trajo al deporte, el que me inculcó el amor y por el que no estaría acá”.
Y también de mensaje hacia atrás y hacia adelante.
“A la María José de 9 años le diría gracias por nunca rendirse… siempre he encontrado la manera de levantarme y confiar en mi proceso”.
“A las que están comenzando, que nunca dejen de soñar… hoy me disfruté toda la ronda, hasta los ‘bogeys’, porque es un privilegio estar acá”.
Mucho más que una victoria
Marín no solo ganó el Augusta National Women’s Amateur. Confirmó que pertenece a la élite del golf mundial.
Y lo hizo como se ganan los torneos grandes: con cabeza, corazón y convicción.