Campeonato

“No hubiese creído si me decían que ganaría el Masters con pares el fin de semana”

Rory McIlroy aseguró que nunca pensó que hacer pares el fin de semana sería suficiente para ganar el Masters 2026, pero su estrategia, sumada a un sólido juego corto, terminó dándole su segundo título consecutivo en Augusta.

Rory McIlroy volvió a demostrar que el Masters no siempre se gana con fuegos artificiales. El norirlandés, campeón en Augusta por segundo año consecutivo, explicó que su triunfo en 2026 se sostuvo, en gran parte, en la gestión del campo durante el fin de semana.

“Pensé que era muy difícil ganar el año pasado por que iba por el Masters y el Grand Slam de mi carrera, pero este año me di cuenta que realmente es muy difícil ganar el Masters. Traté de convencerme de que eran iguales, pero no. Es increíble. Claramente, hice la mayor parte de mi trabajo el jueves y viernes, pero, honestamente, no creería si alguien se me acercaba y me decía que haciendo par para el fin de semana ganaría”.

Lejos de dominar el tablero el domingo, McIlroy entendió que Augusta exigía precisión más que agresividad, especialmente en los hoyos finales.

El cierre: clave en el juego corto

“La noche del sábado tuve una buena sesión en el ‘range’, resolviendo algunas cosas y, definitivamente, le pegué mucho mejor a los hierros hoy. Le pegué mejor a la bola hoy, en general, lo cual es bueno, pero me quedo con mi juego corto en los últimos hoyos, el ‘up & down’ del 16 y 17 fueron grandes. Estoy muy feliz de poder haber logrado el triunfo”.

Ese control en momentos críticos fue determinante para sostener la ventaja ante la presión del grupo perseguidor.

Un objetivo claro en la cabeza

Más allá del desarrollo del tablero, McIlroy jugó con una cifra en mente y se mantuvo fiel a ella durante toda la jornada.

“Hay que seguir adelante. Me sentí en una posición muy similar al año pasado, estando dos o tres por detrás, pero después de eso jugué un golf muy sólido. Traté de trabajar fuertemente en pensar solo en mí. Creía que si llegaba a -14 los demás tendrían problemas para llegar a ese ‘score’, era el número que tenía en mi cabeza. Así que sí, hay que seguir adelante, mantener la cabeza arriba y seguir”.

Augusta como base de preparación

El bicampeón también reveló que su conexión con Augusta fue más allá de la semana del torneo, convirtiendo el campo en su centro de entrenamiento en las semanas previas.

“Lo hice un par de días cuando dejaba a ‘Poppy’ (hija) en la escuela, volaba para acá, regresaba a casa y cenaba con ella o mi esposa, probablemente. Pensé que era mejor invertir mi tiempo así que yendo a Houston o San Antonio. Desde el Players hasta el inicio el jueves, he estado en este campo el lunes, el martes pasado, domingo, lunes, martes, miércoles. He estado en este campo mucho tiempo las últimas tres semanas y ha sido una combinación de práctica, juego corto y ‘putt’ alrededor de los ‘greenes’”.

Esa repetición constante le permitió desarrollar una confianza total en cada situación de juego.

“Bromeaba la semana pasada e, incluso, en esta sobre que este lugar parece mi campo local, mi casa. No he jugado en otra parte en las últimas dos o tres semanas, realmente. Eso me sentía preparado, sentía que a cualquier lado al que llegara mi bola sabría qué hacer. Sé por dónde fallar. Estuve muy confiado en todos mis tiros alrededor del ‘green’. No me voy a tomar tres semanas sin competencia para cada ‘major’, pero sí tengo la sede a tiempo, puedo prepararme y jugar allí. Y no solo jugar y mirar cosas, jugar de verdad. Salir con una bola, lograr un buen ‘score’, tratar de hacerlo a esa manera”.

La influencia de Jack Nicklaus

Finalmente, McIlroy reconoció la influencia de uno de los más grandes en su forma de preparar los torneos importantes.

“He hablado con Jack Nickalus por muchos años sobre su preparación para los ‘majors’ y él se va una semana antes y trata de simular un torneo. Juega una sola bola en cuatro días, hace ‘score’, así que cuando llega el torneo hay una sensación de naturalidad allí”.

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