Noticias
Ni los bloqueos las detienen: una travesía para llegar a competir en Bucaramanga
Las dificultades en las vías de acceso al aeropuerto no detuvieron a las damas sénior, que caminaron hasta cuatro kilómetros con su equipo para llegar a la II Parada en Bucaramanga.
La II Parada de la Gira Nacional de Damas Sénior y Mid-Amateur 25+ no comenzó en el primer ‘tee’ del Club Campestre de Bucaramanga. Para muchas jugadoras, empezó horas antes, lejos del campo… y en medio de la incertidumbre.
Los bloqueos en las vías de acceso al aeropuerto obligaron a cambiar planes, improvisar rutas y tomar decisiones sobre la marcha. Lo que normalmente es un trayecto corto se convirtió en un recorrido a tramos: caminar con maletas, cargar talegas, buscar motos, negociar tiempos y avanzar como fuera posible.
Fue una travesía. Literal.
Algunas caminaron hasta 4 kilómetros bajo el sol, otras dividieron sus trayectos entre diferentes medios de transporte –incluida una patrulla de Policía–, y todas compartieron un mismo objetivo: llegar.

“Logramos llegar al Club Campestre después de tener que arrastras las maletas y talegas de golf hasta el peaje, cerca de Girón. Estamos felices de poder estar acá y jugando, viviendo una experiencia espectacular”, comentó Julie Pauline Sáenz, de los Lagartos.
Sonia Prada de Marín agregó: “Estoy feliz de estar acá en Bucaramanga, de poder llegar. Nos tocó ponernos un poco bravas para que nos trajeran las talegas”.
No era el escenario ideal. Tampoco el más cómodo. Pero sí uno que terminó evidenciando algo más profundo: el compromiso de estas jugadoras con el golf y con la competencia, quienes, además, ya lo habían experimentado un año atrás para la II Parada del circuito que se jugó en Ibagué, durante el paro arrocero.
Porque más allá de las condiciones externas, ninguna quiso quedarse por fuera.
La recompensa llegó al pisar el club. Campo listo y la tranquilidad de haber cumplido el primer reto del día: estar ahí para la competencia de martes a jueves.
Desde ese momento, la historia volvió a ser la de siempre con la ronda inicial. Salidas desde temprano, concentración, estrategia y competencia en cada categoría. Pero con un matiz distinto, uno que no aparece en los ‘scores’: el esfuerzo previo para poder jugar.
Esta parada en Bucaramanga no solo reúne a algunas de las mejores jugadoras del país; también deja una imagen potente del espíritu de la gira. Una que habla de determinación, de amor por el juego y de una convicción que va más allá de cualquier obstáculo.
“Para nosotras no hay ningún inconveniente para jugar golf, es la felicidad de nuestras vidas. Gracias por tenernos aquí y darnos la alegría de estar en este bello campo”, sentenció Sonia.
Porque cuando hay ganas de competir, no hay camino lo suficientemente largo. Y esta semana, en Bucaramanga, quedó más que claro, pues además se estableció un récord de participación con 140 jugadoras. ¡No paren de sorprendernos!